Guerra con Austria
Austria no estaba interesada en quedarse con los ducados, tenía problemas internos tan serios ( casi bancarrota por sus continuas guerras en Italia y por su exclusión del Zollverein, así como la constante amenaza de Hungría y otras nacionalidades de sacudirse el yugo austriaco) que no necesitaban más problemas, además necesitaba el apoyo de Prusia para sobrevivir las crisis internas y externas. Todo lo que aspiraba era arreglar el asunto de los ducados, pero de tal forma que Prusia no incrementara su poder e influencia en la Confederación Alemana. Austria pensó que esto se arreglaría fácilmente dándole los ducados al Duque Friedrich Augustemburg.
Sin embargo Bismarck se había encargado de que en las negociaciones de paz con Dinamarca, no interviniera ningún otro estado alemán (que apoyaban fervientemente a Augustemburg). Y para evitar entregar los ducados, Bismarck se encargó de establecer las condiciones bajo las cuales aceptaría a Augustemburg como gobernante. Los términos que diseñó eran obviamente inaceptables tanto para Austria como para el Duque Friedrich Augustemburg. El siguiente paso fue hacer que Wilhelm aceptara tomar los ducados para Prusia, cosa que no le costó demasiado trabajo, pues sólo tenía que recordarle al Rey que esos territorios les correspondían por derecho de guerra.
Ahora sólo le faltaba a Bismarck precipitar las hostilidades con Austria, y para ello se dedicó, durante todo el verano de 1865 a atacar diplomáticamente al gobierno de Austria. Sin embargo, Austria no quería a guerra y en agosto de 1865 mandó a un embajador para hablar con Wilhelm, quien le propuso un plan de Bismarck, que consistía en dividir los ducados, dándole Holstein a Austria y Schleswig a Prusia; Austria aceptó el plan, desesperada por mantener la paz, sin darse cuenta que se hacia al blanco de fuertes críticas, al haber accedid a dividir los ducados considerados como indivisibles. La última provocación contra Austria, fue la propuesta de Bismarck de aplicar el sufragio universal en toda Alemania; esta propuesta tenía tres objetivos:1) reducir a los liberales en el Parlamento, pues estaba seguro que as masas en Prusia votarían conservadoramente, fuese por iniciativa propia o por intimidación;2) destruir la Confederación Alemana, ya que la gran mayoría de los alemanes deseaban la unificación política y 3) precipitar la guerra con Austria, quien no podía permitir el sufragio universal, porque los habitantes de Hungría, Italia y Servia tendrían derecho a expresar libremente su rechazo al gobierno austriaco.
Ya preparándose para la guerra Wilhel entró en negociaciones con Italia que culminaron en un tratado secreto, firmado el 8 de Abril de 1866, en el qe Italia se comprometía en apoyar militarmente a Prusia, a cambio de ello recibirían la provincia de Venetia, entonces en poder de Austria. Para el 15 de Junio, declarada ya la guerra, el ejercito prusiano comenzó por invadir los Estados alemanes que apoyaron a Austria, tales como Saxony, Hanover y Hesse-Casel. La guerra Austro-Prusiana sería conocida en la historia como la Guerra de las Siete Semanas.
El Comandante en jefe de las fuerzas prusianas era el General Helmuth von Moltke, que introdujo nuevas ideas de estrategias militares, inspiradas en la Guerra Civil de Estados Unidos. Las ideas se centraron en cómo aprovechar el uso de los ferrocarriles y el telégrafo para reunir concentraciones de hombres y provisiones, donde y cuando eran necesarios, y gracias al desarrollo ferroviario de Prusia, era posible transportar varias tropas, las cuales llegaban en excelentes condiciones, sin estar agotadas por largas marchas a pie, y también llegaban muy bien equipadas, con municiones y provisiones suficientes. Otra de las ventajas tecnológicas era la pistola "breech-loading" de Prusia contra la "muzzle-loader" utilizada por Austria desde el siglo XV, la obvia diferencia estaba en que la pistola prusiana disparaba 6 veces, mientras que la austriaca sólo disparaba una sola bala. La batalla decisiva fue la de Königgrätz o Sadowa, Prusia salió victoriosa, pero la victoria salió muy cara, 10 mil prusianos murieron o fueron heridos, mientras que Austria perdió 40 mil hombres, de los cuales 18 mil fueron hechos prisioneros.

Ante la victoria de Prusia, Wilhelm demandó territorio austriaco como indemnización del vencido, pero Bismarck argumentó que no sería muy buena idea, pues no podían correr el riesgo de que Austria se volviera un enemigo permanente, dejando en claro que la guerra contra Austria no había sido por territorio, sino por la supremacía en la Conferencia Alemana..Wilhelm no estaba de acuerdo con suBismarck, por lo que se desató un fuerte conflicto entre Rey y Primer Ministro, que llegó al punto de que el último amenazara a renunciar; al final intervino el príncipe heredero que convenció a su padre a seguir las recmendaciones de Bismarck. Una vez aclarados todos los desacuerdos, en Agosto se firmó el Tratado de Praga, que si bien dejaba intacto el territorio de Austria, ponía fin a la Conferencia Alemana de 1815.
Prusia anexó a todos esos Estados alemanes que lucharon del lado de Austria, lo que resultó en la unión de Prusia del Este y Prusia de Oeste, que anteriormente habían estado divididos por el reino de Hanover; además d este último también fueron tomados Hesse-Kassel, Nassau y Frankfurt. El resto de los Estados, Baden, Württemberg y Bavaria, agrupados todos al norte de Alemania, y que habían luchado con Prusia, fueron incluidos en una nuevo Confederación Alemana, la cual incluía varios acuerdos de alianza militar con el reino unificador: Prusia.
Guerra con Francia
La expansión de Prusia no fue vista con optimismo por Francia. Durante las dos últimas guerras, Napoleón III se había mantenido inactivo porque Bismarck le había ofrecido exactamente lo que el Emperador deseaba: el apoyo de Prusia para que Francia anexara a su territorio el principado de Luxemburgo y el reino de Bélgica. Sin embargo las dos victoria que obtuvo Prusia habían cambiado el balance de poder en Europa y era muy peligroso para Francia permitir que creciera una nueva potencia en Europa central, era el tiempo de actuar.
Francia comenzó a moverse diplomáticamente para obtener Luxemburgo, pues estaba segura de que Bismarck cumpliría todas sus promesas. Sin embargo al haber alcanzado un acuerdo de venta con William III, Rey de Holanda y propietario del principado de Luxemburgo, donde sólo restaba pagar la cantidad de 5 millones de francos, de pronto Prusia se interpuso, tachando de ilegal las intenciones de Francia, haciendo casi imposible la unión de Luxemburgo a Francia. Sobra decir que ante tales acciones Napoleón III estaba furioso y para la primavera de 1867, la guerra entre Prusia y Francia parecía inminente, pero la realidad era que nadie, excepto Bismarck, deseaban la guerra, por lo que fue posible realizar, en Mayo de 1867, una conferencia internacional en Londres, donde dejaban a Luxemburgo como propiedad del Rey de Holanda y prohibían su venta para el futuro. La Conferencia logró retrasar la guerra por tres años, periodo que fue aprovechado por el General Moltke, quien perfeccionó aún más sus estrategias militares, y por el mismo Bismarck, quien se dedicó a escalar las tensiones entre Francia y Prusia.
La tensión estalló en agresión cuando en 1870, España anunció que su próximo Rey ( en 1868 los españoles habían expulsado a su reina Isabel II y comenzaron a buscar algún sustituto) sería el príncipe Leopold of Hohenzollern, un primo distante del Rey Wilhel I . Ante tal anuncio Napoleón III se irritó, declarando que era ilegal extender de esa manera el poder de los Hohenzollern, casa reinante de Prusia, y demandó a las potencias de Europa que impidieran semejante acción. Ante la continua presión de Inglaterra, Francia y Bélgica, el príncipe Leopold retiró su candidatura al trono español, lo que debió ser el final del asunto, sin embargo Francia se había enfurecido tanto, que olvidando toda sensatez , exigió un disculpa pública del Rey de Prusia.; naturalmente Wilhelm negó cortésmente esa demanda. Pero el daño estaba hecho, Bismarck aprovechó el desliz diplomático de Francia, primero exagerando lo sucedido y luego publicándolo en todos los periódicos de Alemania. La indignación se inflamó en el corazón de todos os alemanes y se demandó la guerra contra Francia, lo que se convirtió en realidad durante Julio de 1870 .
Esta nueva guerra planeada por Bismarck, trajo resultados muy sorprendentes para todo el mundo occidental, ya que para esos tiempos Francia todavía era considerada como la potencia militar de Europa, y sin embargo, a victoria de Prusia fue determinada en los primeros 30 días: las tropas indisciplinadas y mal equipadas de Napoleón III, representaban poco para el ejercito disciplinado, equipado y súper organizado de Prusia. En sólo 16 días, después del inicio de a guerra, Prusia había entrado en las provincias francesas de Lorraine y Alsace,, en un mes los prusianos ya habían ganado tres importantes batallas, y para el 1° de Septiembre 1870, Francia había perdido la guerra en la Batalla de Sedan. En dicha batalla no sólo habían arrasado con todas las fuerzas francesas, sino que habían obtenido un gran premio: al mismísimo Napoleón III como prisionero de guerra.
Cuando llegaron las noticias de la batalla de Sedan y la captura de Napoleón III , los parisinos estallaron en una revuelta que resultó en l declaración de Francia como una república, el 4 de Septiembre 1870. La situación ya n tenía remedio, pero los franceses se negaron a aceptar o inevitable, por lo que siguieron adelante con la guerra, y lo único que lograron con ello fue que la nueva Conferencia Alemana del Norte accediera a la unificación definitiva de toda Alemania. Así el 18 de Enero de 1871, Wilhelm I se declaró Kaiser del nuevo imperio alemán. Diez días después, el 28 de Enero 1871, Francia por fin capituló y el nuevo Imperio de Alemania le arrebató las provincias de Larraina y Alsace, como botín de guerra.
Manuel Montoya estudió neuropsicología en la facultad y en el Instituto de Biomédicas de la UNAM. Trabajó en Compaq de México como diseñador de software, tiene diez años de experiencia en Java, PHP y SQL. Le interesan muchas cosas (una de ellas la historia) y neciamente le da por escribir sobre todas ellas. Actualmente trabaja en Chipotle Software, desarrollando Karamelo, una herramienta de e-Learning. Le gusta escribir a la WindowMaker y emacs son su escritorio y editor favoritos.
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